El sexto sentido (1)

Cuando masajeas los músculos y percibes tensiones, deberíamos hacer prácticas en desatar los nudos de energía por el aura del paciente y volver a percibir la tensión muscular. Si dicha tensión desaparece y, percibimos el músculo con toda su belleza, podemos decir que esto funciona.

Yo de antemano te puedo asegurar que no hay nada mejor para nuestra salud que desatar todos los nudos de energía que hay alrededor nuestro. Estos nudos de energía nos consumen nuestra vitalidad, tensan el tejido fascial y restringen el impulso rítmico craneal.

 

1. INTRODUCCION 1
2. COMO REDESCUBRIR EL SEPTIMO SENTIDO 7
3. CORRIENTES ENERGETICAS EN EL ORGANISMO 13
4. DIESTROS Y ZURDOS 21
5. COMO CARGAR Y DESCARGAR ENERGIA 31
6. LAS LINEAS ENERGETICAS 43
7. LOS CAMPOS ENERGETICOS Y LA BOTA 53
8. LA RESPIRACION 65
9. COMO DESCARGAR ENERGIA BLOQUEADA
POR MEDIO DE TOQUES Y MASAJES
69
10. FORMACION Y ESTRUCTURA DEL CARACTER 79
11. LOS SEGMENTOS DE LA ARMADURA MUSCULAR 87
12. LA REGRESION 119
13. LA ENERGIA ORGONICA 123
14. ESPIRITUS 131
15. LA IDEOLOGIA EGOISTA 153
16. PLAN DE TRABAJO 161
17. LA COMUNICACION ESENCIAL 171
18. LOS CENTROS ENERGETICOS 209
19. BIBLIOGRAFIA 225

1.
Introducción

a) Introducción a
“EL SEPTIMO SENTIDO Y LAS REALIDADES MAS ALGA” 

Este libro intenta ayudar a los usuarios de las técnicas bioenergéticas en su vida diaria, y también a los terapeutas, para que profundicen en su comprensión de la bioenergética, para presentarles un método como base para el trabajo o para la improvisación, o para ser utilizado sólo en parte, según las necesidades de cada uno. También quiero presentar mis nuevos descubrimientos efectuados y desarrollados en el campo de la bioenergéti­ca, la mayoría de los cuales han sido posibles gracias a la utilización de las técnicas de trabajo .pon las líneás energéticas existentes en el cuerpo y en su entorno. Estos descubrimientos incluyen sistemas energéticos cuya exis­tencia desconocía; campos energéticos que influyen en nuestro funciona­miento, en nuestro carácter y en nuestro bienestar; campos energéticos que se han convertido en muy importantes en mi trabajo.

La técnica de seguimiento de las líneas energéticas, que dio como resul­tado el descubrimiento de “la Bota”, continuó revelándome otros campos que ignoraba y que ni siquiera podía imaginar que existieran: el campo energético de los espíritus y el campo protector. Pasé dos años trabajando y experimentando con el campo energético de los espíritus; a partir de enton­ces pude enseñar a mis alumnos a sentir, contactar y manipular este campo.

Quiero asegurar al lector familiarizado con “The Seventh Sense” que continuo siendo un racionalista de mente científico-occidental y que el trabajo con espíritus y campos protectores es tan tangible y está tan técni­camemte fundamentado como el trabajo con tensiones y líneas energéticas.

Otra novedad introducida en este libro es un enfoque socio-político que utilizo como útil herramienta en mi trabajo en general, y en especial con
depresivos y personas con tendencias suicidas. La prevención de armaduras crónicas necesita cambios fundamentales en las relaciones con bebés, jóve­nes y adultos. Estos cambios son incompatibles con las sociedades autorita­rias y son posibles sólo si la sociedad se hace más liberal y realmente democrática. Es imposible educar a un niño libre de tensiones crónicas en una sociedad represiva, igual que es imposible enseñar libertad en una escuela autoritaria. Por tanto es importante implicar nuestra ideología so­cio-política en la FORMA de enseñar y en la forma de vivir. He incluido una capítulo titulado “La ideología egoísta”. Para mí es la base de una democracia libre y un instrumento eficaz para trabajar con personas que se sienten desesperadas y confusas, educadas con valores que sólo preparan y sirven a las sociedades autoritarias.

Al trabajar con energía viva, o en cualquier otro tipo de investigación, es importante mantener nuestro sentido crítico y autocrítico, así como una mente abierta e inquieta, preparada para considerar y comprobar cualquier nuevo evento por raro e ilógico que pueda parecer: los campos energéticos, los espíritus, y la ideología egoísta, en este caso. Para mí, ser científico no significa ser racional, sino investigar los hechos probándolos, y racionali­zarlos, cuando parecen problables, con el fin de entenderlos. Todo conoci­miento es sólo verdad durante un tiempo determinado y en una cierta estructura de pensamiento, y tiene que ser cuestionado y revisado constan­temente. Esto es así para los nuevos conceptos de este libro. Las “verda­des” sociales, políticas, e incluso las científicas, son normalmente hábitos de pensamiento, de lo que trataremos en uno de los capítulos.

Introducción a”EL SEPTIMO SENTIDO” (Edición en inglés) 1986

Comencé a leer las publicaciones de Wilhelm Reich hace unos 30 años, y a partir de ese momento me interesó profundamente la Orgonomía. Mi ex­periencia ha aumentado enormemente con sus teorías desde entonces. He re­petido alguno de los experimentos de Reich, incluyendo la construcción de un “Cloud-Buster” (rompe-nubes), que ensayé y usé durante varios años. He construido docenas de acumuladores orgónicos de diferentes clases y los he usado de muchas formas distintas, terapéuticamente y de otras maneras.
~ He dirigido seminarios de grupos experimentales y sesiones individuales,
; he enseñado a la gente Orgonomía y la forma de aplicarla en la vida diaria.

Cuanto más trabajo con la energía orgónica más aprecio lo profunda­
mente que Reich entendió su funcionamiento. Sus teorías, observaciones y descubrimientos toman un sentido y una importan cia cada vez mayores.

Durante todos estos años he aprendido muchas técnicas para usar el orgón, de mis profesores y alumnos, de los libros, de las personas sensibles que me rodean, y de los niños. Yo mismo he desarrollado nuevas formas de utilizarla, para mí mismo y para los demás. El propósito de este libro es hacer accesibles los caminos del trabajo con la bioenergética, y, por su­puesto, útiles para la vida diaria.

Aunque las técnicas para la aplicación de la energía orgónica aquí descritas son simples y fáciles de aprender, la energía en sí misma está lejos de ser evidente y carente de complicaciones. Fui testigo de su com­plejidad cuando presencié un experimento en el que se conectaron unos aparatos electrónicos a una planta. Esta reprodujo en impulsos electrónicos una melodía que se le había cantado. Repitió, incluso fielmente, esos “soni­dos” electrónicos cuando posteriormente se le pidió que lo hiciera. Así pues, aparentemente, esta planta poseía una verdadera inteligencia, al ser capaz de reproducir un esquema energético altamente complejo y sensible. Parece ser que esta energía -por razones que se escapan a mi conocimiento­
¡ reacciona, por lo general, a unos simples estímulos directos, de manera constante.

Un ejemplo puede aclarar mejor lo que quiero decir. Imaginad un semá­foro manipulado por un joven e inexperto policía municipal. Apretando los botones de las luces rojas, verdes y amarillas de los semáforos, puede crear un embotellamiento o aligerar el tráfico, dejándolo fluir suavemente. Lo más probable es que él no sepa nada de los conductores, ni de los coches, ni de su funcionamiento, aunque es capaz de solucionar el problema del tráfico o agravarlo, simplemente tocando unos botones. La energía orgónica
ca puede parecernos imposible de entender en su totalidad, pero podemos aprender bastante acerca de su funcionamiento; losuficiente como para “áprétü éTbófóñ ádecuá~ó; cómó él policía novato.

En este libro trataré de explicar lo que sé de las diversas formas de utilizar la energía orgónica. A ti, lector o lectora, te animo a que pruebes y utilices el conocimiento y las técnicas descritas en las páginas siguientes. Verás qué fácil y natural es inventar variaciones sobre dichas técnicas, las cuales han proporcionado alivio a las muchas tensiones de mis pacientes y estudiantes en su vida cotidiana.

El material de este libro está basado en los seminarios de formación experimental en los que he enseñado la teoría de la formación de corazas de Reich, y otras técnicas tomadas de la terapia orgónica para liberar esa 1a energía muscular-emocional bloqueada, o acorazamiento. Las principales herramientas usadas para conseguir el deseado alivio, son: movimiento expresivo, contacto con el campo energético y diferentes clases de masaje terapéutico. He enseñado a profesionales de la medicina y de la psicología, y a padres, educadores y adolescentes a utilizar esas herramientas. Mientras las aprendían, comenzaron a practicarlas con sus pacientes, en guarde­rías y escuelas, en casa con sus niños, compañeros y padres.

Sé por experiencia que la mayoría de la gente es como el policía novato antes mencionado: cuentan con una serie de botones a su disposición. Quie­ro decir que tenemos en nuestro poder, por igual, la capacidad de liberar la corriente energética o de bloquearla. De hecho, si no estamos haciendo lo primero, estaremos haciendo lo segundo. Luego no tenemos otra elección que no sea la de aprender un poco la manera de apretar los botones que da­rán alivio a nuestras tensiones, en lugar de continuar creando tales bloqueos, ya que parece que no hacemos otra cosa desde el nacimiento, como cuando permitimos que nuestros bebés sean “arrojados” a luces de focos cegado­res, que les golpeen las nalgas y que les corten el cordón umbilical cuando aún late; pasando por la infancia, cuando les decimos continuamente que se siente bien, que se callen, que se estén quietos, que coman “con educa­ción”, que no se toquen (especialmente los genitales), y así desde el princi­pio hasta el fin de sus vidas adultas. Por otra parte somos extremadamente cautelosos con la asistencia “no profesional”, y creemos demasiado poco en nuestra propia hablidad para comprender y ocupamos de nosotros mismos.

Este libro puede ser muy útil para los profesionales, pero ante todo, se C propone dar a conocer unas técnicas que todos, “profesionales” y “no pro­
fesionales”, fesionales”, podemos usar con el fin de vivir una vida más positiva y j libremente fluida.
b) Qué es un bloqueo fisiológico-emocional-energético

Cuando estamos tristes y no nos permitimos llorar, reprimimos el llanto. Entonces sentimos “un nudo en la garganta”. Este nudo puede sentirse como un círculo de músculos tensos y dolorosos, que nos sirve para repri­mir la expresión de tristeza o dolor. También podemos sentirlo, utilizando
las técnicas descritas en este libro, como una concentración intensa de 7, energía alrededor del cuello. Por eso decimos que este tipo de bloqueo es ~ fisiológico-emocional-energético. Este libro trata de esa clase de bloqueos, = de su origen, de sus formas, de su tratamiento y de su prevención.

c) El campo energético

La complejidad de la vida y el funcionamiento de un simple protozoo unicelular depende de la existencia de campos energéticos que se extienden desde sus componentes físicos hasta la lejanía en el espacio que lo envuel­ve. El ser humano funciona, probablemente con innumerables campos vi­bratorios diferentes. Los hindúes y los chinos hablan de ellos desde la antigüedad. Reichenbach y Reich describen energías vistas en un cuarto oscuro. En mi trabajo he ido tomando conciencia de la existencia de algu­nos campos y formas energéticas, que pueden ayudarnos para trabajar con nuestra propia energía o la de otros. Estos campos pueden sentirse y defi­nirse subjetivamente con las técnicas descritas en posteriores capítulos.

Algunos campos y formas energéticas:
-una corriente general de pies a cabeza descrita por Reich
-una descarga energética en el orgasmo reflejo descrito por Reich
una corriente central en los zurdos (o diestros) que fluye a las
capas del aura.
-el campo de la salud que se compone de dos elipses alargadas.

2.
Cómo redescubrir el séptimo sentido

Es de crucial importancia aprender a sentir el campo orgónico con las manos, y otras partes del cuerpo, para trabajar eficazmente con la energía orgónica. Trataremos de lograrlo con la ayuda de una serie de ejercicios muy simples. Estos se harán con el cuerpo lo más relajado posible, mien­tras respiramos libre y fluidamente (sin forzarnos) y exhalamos con un suspiro.
De esta forma descubrirás que has “adquirido” un “nuevo” sentido, un sentido que poseías cuando naciste y que redescubres ahora.
La capacidad para sentir la energía está en relación directa con la intensidad con la que sientas tus propias manos. Esa sensa­ción puede provocarse con ejercicios como hacer girar las manos alrededor de las muñecas, mover los brazos relajadamente desde los hombros, frotar una mano contra otra, o simplemente concentrarte en las palmas. Cuanto más intensa sea la sensa­ción en tus manos, mejor sentirás el efecto de otros campos energéticos en ellas.
Ponte de pie, con los pies paralelos y un poco separados, con las puntas ligeramente hacia dentro y las rodillas levemente dobla­das. Comienza el ciclo respiratorio, como ex­plicábamos antes, exhalando con un suspiro.
2
Ahora comienza a mover las rodillas co-    .a.1. Posición relajada:
rodillas dobladas, vientre retraido,
mo si caminaras, elevando los talones con      pelvis adelantada

cada paso imaginario. Deja que el movimiento se haga rítmico y suelto. Trata de relajar los músculos de los pies mientras se mueven. Luego deja que tus nalgas se agiten. Haz que esa vibración llegue a tu vientre, a tu pecho y también a tus hombros, brazos y manos. Continúa hasta que todo tu cuerpo se agite libre y relajadamente. Es importante seguir respirando, exhalando con un suspiro durante todo el ejercicio.

a) Aprende a sentir la energía con las manos

De pie, como en el ejercicio anterior. Sacude los brazos, desde los hombros, tan relajadamente como puedas, durante un minuto. Gira las manos alrededor de las muñecas durante otro minuto. Luego, con los bra­zos extendidos, levantados a la altura de los hombros, deja colgar las ma­nos desde las muñecas. Toma conciencia de tu sensación en las palmas. Puedes sentir “un cosquilleo”, “la sangre circulando”, “un hormigueo”, “picor”, “pinchazos”, “electricidad”, “calor” o”frío”… Sea lo que sea, con­céntrate en esa sensación. Las personas que sientan calor o frío, normal­mente sentirán una mano fría y otra caliente.

Mientras sigues concentrado en esa sensación, coloca las manos una frente a otra y mueve lentamente una de ellas de abajo arriba. Si haces este ejercicio con alguien, pon tu mano izquierda entre sus palmas, y pídele que las mueva también de arriba abajo sin tocar las tuyas.

ó
2.a.2. Tensión pélvica
Presta atención sólo a la sensación que tienen tus propias manos. Trata de sentir las diferencias de intensidad en las palmas mientras tu compañero/a mueve las suyas. Si sientes claramente la dife­rencia, continúa con el siguiente ejerci­cio. Si no, inténtalo de nuevo desde el principio. Prueba también colocando la mano derecha entre las de tu compañero.

Lo que sientes en tus manos es lo que está sucediendo en ellas. En otras pala­

Girar las manos alrededor de las muñecas

bras, la diferencia de intensidad está claramente causada por la respuesta del campo energético de tu mano al de las de la otra persona.

            

 

continúa …

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